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Santa María de los Reales
Alcázares.
Se
emplaza sobre la zona arqueológica y la
mezquita mayor, la Colegiata de Santa María
de los Reales Alcázares es la iglesia mayor
de la ciudad y en ella se dan cita distintos
estilos artísticos, desde el románico hasta
el neoclásico.
La fachada principal es obra de Vázquez de
Molina. Las distintas partes que la integran
están separadas por pilastras. La portada es
renacentista, construida en el siglo XVII, y
está formada por un arco de medio punto
flanqueado por columnas pareadas. El relieve
del piso superior representa la escena de la
adoración de los pastores.
Posee además otra portada plateresca,
procedente de la iglesia de Santo Domingo.
Además, la portada oriental, conocida como
Consolada, es de estilo clasicista en la que
se sitúan los escudos del obispo Dávila.
La planta de la iglesia tiene cinco naves de
igual altura, siendo más estrechas las
laterales. Las cubiertas están formadas por
bóvedas de crucería, separadas por pilares y
arcos ojivales. En los laterales se sitúan
capillas que siven de sepultura de obispos y
nobles de la ciudad. En algunas de ellas,
como la de la Yedra o Nuestra Señora de
Guadalupe, cuenta con rejas fabricadas por
el Maestro Bartalomé.
El claustro se termina a finales del siglo
XV. Su trazado es irregular, cubierto con
bóvedas de terceletes góticos y rodeado por
capillas.
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