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Palacio Vela de los Cobos
Se
trata de uno de los edificios más
característicos de la ciudad renacentista,
muy conocido por sus balcones esquineros.
Es la obra con menor influencia italiana de
las emprendidas por Andrés de Vandelvira,
dejando a un lado la visión de conjunto y
centrándose en la resolución de elementos
aislados.
La fachada consta de dos cuerpos, al igual
que la portada, que cuenta con una puerta
adintelada enmarcada por columnas corintias
y, por encima, un balcón jónico, frontón y
acróteros. Los escudos que son sostenidos
por guerreros pertenecen a Don Francisco
Vela de los Cobos, el que fuera regidor de
la ciudad.
La zona media de la fachada está formada por
grandes balcones que constan de repisa de
piedra, columnas, barandas en forja,
entablamento y frontón. El balcón esquinero
presenta además una columna de mármol.
En cuanto a la galería alta, su decoración
es geométrica y presenta otro balcón
esquinero, más pequeño esta vez.
El edificio fue ampliado y remodelado entre
1.873 y 1.876 a instancias de Ignacio
Sabater. A esta restauración corresponde la
balaustrada de la cornisa, la decoración de
salones y el jardín interior.
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